Arquivo de março, 2009
26/03/2009 - 09:54
Los ‘cazatalentos’ ven una “nueva escala de valores” en los candidatos
BORJA VILASECA 22/03/2009
http://www.elpais.com/articulo/servicios…
Crisis. Crisis. ¡Crisis! Sin duda, se trata de una de las palabras más repetidas en los últimos meses. “La paradoja es que cuanto más se habla de ella, más inmovilidad genera, sobre todo porque suele orientar a los interlocutores a pensar en cuestiones que escapan de su control”, afirma Marta Romo, socia de la consultora InnoPersonas, especializada en acelerar los procesos de innovación en la gestión de las personas.
El empleado que escapa de la crisis cambia la técnica por el compromiso
“Al poner la atención en lo incierto, el miedo y la preocupación empiezan a cobrar un protagonismo paralizante y, en ocasiones, destructivo”. Así, “pensar y hablar en términos de crisis supone un desgaste de tiempo y energía completamente inútil e innecesario”, añade Romo, autora de La mujer líder (Planeta).
Eso sí, “lenta y progresivamente, cada vez más directivos están viendo la situación económica actual como una oportunidad para hacer crecer y evolucionar a sus empresas”, sostiene. Para lograrlo, “es necesario apostar por una formación que incluya y potencie el autoconocimiento y el desarrollo personal de los ejecutivos”. No en vano, “la cultura organizacional de cualquier compañía, así como sus resultados de satisfacción emocional y bienestar económico, suele ser un reflejo muy fiel de la mentalidad de la mayoría de los miembros que forman parte de una empresa”.
De ahí que “uno de los cambios más profundos vaya a producirse en el área de la selección de colaboradores, mandos intermedios y altos directivos”, señala Romo. Y concluye: “Para redireccionar la función de las organizaciones en la sociedad actual, no queda más remedio que recuperar los valores y principios que posibilitan saciar las verdaderas necesidades humanas de forma coherente, eficaz y sostenible”.
En esta misma línea reflexiona Paco Muro, director de la consultora de recursos humanos Otto Walter. “La mediocridad y la docilidad de los colaboradores ya no está permitida”, afirma el autor de El pez que no quiso evolucionar (Empresa Activa). “Ahora se necesitan personas autónomas y con iniciativa, lo suficientemente valientes para decir lo que piensan y proponer nuevas soluciones a los problemas que venimos arrastrando en los últimos años”.
En opinión de Muro, “las habilidades técnicas y las aptitudes profesionales ya no son lo más importante; ahora lo que se busca son las competencias emocionales, lideradas por la actitud positiva y proactiva”. De ahí que “en vez de valorarse solamente las titulaciones académicas y la experiencia profesional, también se aprecia cada vez más que los candidatos atesoren otro tipo de bagaje, como puede ser la formación emocional y la colaboración en proyectos solidarios”, señala Muro. Y concluye: “A la hora de seleccionar, no hay nada más atractivo que una persona esté bien consigo misma y traiga la motivación y el entusiasmo de casa”.
Lo cierto es que “para que los colaboradores puedan aportar su granito de arena en la organización, se requiere un cambio de mentalidad de los mandos intermedios”, más conocidos como jefes. Así lo afirma Alfredo Santos, director general del área de búsqueda y selección de la consultora Hudson. “La visión rígida y cortoplacista orientada al resultado tiene que ser sustituida por otra más flexible y a medio plazo, que permita construir relaciones laborales basadas en el respeto, la interdependencia y la confianza”, añade. “Los jefes de hoy ya no pueden mandar pensando en sus deseos y expectativas, sino que han de aprender a servir, empatizando con las necesidades de sus colaboradores”, concluye Santos.
Como no podía ser de otra manera, los cambios también están afectando a la cima de las organizaciones. “Más allá de gestionar, lo que se busca, y casi desesperadamente, es la habilidad de liderar, es decir, de inspirar proyectos basados en el cambio permanente, de manera que se extienda la cultura del aprendizaje en toda la organización”, afirma Ignacio Bao, presidente de la firma internacional de cazatalentos para Bao & Partners. “El objetivo es que las personas que lleguen a lo más alto correspondan con dicha posición, lo que se sabe cuando existe una verdadera vocación de servicio y contribución”.
No en vano, “estos altos directivos tienen la enorme responsabilidad de cambiar el paradigma de los negocios, de forma que las empresas impulsen proyectos humanos conscientemente, dejando de lado la especulación, para empezar a generar riqueza real para la población”, señala Bao. “Hoy en día es esencial que el candidato cuente con la inteligencia emocional suficiente para que la firma conquiste el éxito más allá del éxito: lograr que los resultados económicos estén alineados con el bienestar emocional de todos los miembros de la organización, desarrollando productos y servicios que verdaderamente mejoren la calidad de vida de los clientes”.
En opinión de Joaquim Borrás, presidente de ISS Facility Services, “esta nueva escala de valores en la selección es imparable”. Y lo dice por experiencia propia. El comité de dirección de este gigante -integrado por 51 compañías, 31.000 empleados y una facturación de 615 millones de euros- está formado por seis personas, “el denominador común de todas ellas es la eficiencia profesional y la estabilidad emocional”. Y concluye: “Dado que las personas que están arriba marcan la cultura del resto de la organización, es imprescindible que lideren primeramente a través de su propio ejemplo”. -
Cuestión de autoestima
“Para cambiar los resultados que obtenemos como empresas hemos de promover un cambio profundo en nuestra manera de pensar”, señala Marta Romo, socia de InnoPersonas. “Sólo así se puede ir más allá de lo que nos es conocido para crear culturas organizacionales a la altura de las exigencias y desafíos que se avecinan”.
Por tanto, “a la hora de contratar a un empleado, sea como colaborador, mando intermedio o directivo, la persona ha de demostrar cierta consciencia, madurez y responsabilidad”. Y “no hay nada que revele más la auténtica inteligencia emocional que conocer en qué basa el candidato su autoestima”. “Existe la denominada autoestima del sabelotodo, que basa su valor como ser humano en contar siempre con las respuestas correctas, poniéndose a la defensiva cada vez que escucha información nueva”. Estos profesionales “suelen estar condenados al estancamiento; difícilmente generarán valor añadido”. Sin embargo, “en el acto de humildad que implica afirmar que no se sabe, está el inicio del desarrollo personal de los profesionales”. Al basar su autoestima en “querer aprender”, se convierten en “verdaderos escépticos, explorando lo que desconocen para dejar de ser lo limitados que creen ser y convertirse en quienes pueden llegar a ser. Así, su creatividad e innovación es ilimitada”.
Autor: paula_pilastri@ig.com.br - Categoria(s): Negócios, Secretariado
Tags: autoestima, habilidades, perfil profissional
24/03/2009 - 15:07
Se há algo que está muito claro é que, para realizar o trabalho de Assistente Executiva é preciso ter muito talento. Mas, o que é talento? Como se descobre?
Para muitas empresas, encontrar pessoas talentosas parece um grande desafio. Entretanto, o desenvolvimento das capacidades depende do ambiente e da visão que os demais têm da pessoa. Quer saber mais? Leia essa interessantíssima matéria!
Hoje, muito se fala sobre talento: de como descobri-lo, gerenciá-lo, conduzi-lo. Mas, o que é talento? De acordo com a Real Academia Espanhola, nem mais, nem menos que “inteligência” (referindo-se à capacidade de entender) ou “aptidão” (entendida como a capacidade para o desempenho ou exercício de uma ocupação). Dessa forma, entenderemos por talento: inteligência colocada em ação. Pois bem, em uma empresa, a condução de pessoas inteligentes com capacidade para o desempenho de uma ocupação não deveria ser uma coisa de todos os dias? Claro que sim, e talentosos há muitos. Entretanto, para muitas organizações, a palavra “talento” está associada à “surpresa”, ao espantoso descobrimento de uma qualidade quase “mística” em alguém que passava despercebido e um dia, de repente, nos deslumbrou com saberes e habilidades que ninguém tinha imaginado que ele tivesse. O que houve? As causas podem ser muitas, mas quase todas vivem na mesma organização.
Há tempos, os docentes, pedagogos e psicólogos sabem que se uma pessoa é tratada acreditando em sua competência e capacidade, isso se refletirá em sua atitude. Essa pessoa, certamente, se animará a experimentar, a correr riscos, terá mais segurança em si mesma para se expressar e explorar novas possibilidades. Por outro lado, no caso de se perceber como incompetente, incapaz e pouco criativa, isso também afetará seu comportamento, orientando seus pensamentos e suas ações nesse sentido. Não é de se estranhar então que, quando uma organização aponta uma pessoa como “talento”, o indivíduo comece a brilhar. Isso ocorre porque o talentoso incorpora o “rótulo” e age em consequência. Parece muito simples: a empresa vê com outros olhos, lhe outorga o título e …Produz-se o talento! O que ocorre, na realidade, é que quando uma pessoa é identificada como talentosa, a empresa lhe permite aplicar suas capacidades, desenvolver-se e crescer. Esta é, nem mais, nem menos, a velha ordem de satisfazer as expectativas dos empregados para que trabalhem tranquilos dando o melhor de si, e como consequência, ofereçam valor agregado à empresa. Trata-se da equação “Ganhar-Ganhar” da qual, reiteradamente, falamos os consultores.
Está claro que nem todas as pessoas se desenvolvem por igual, e que não alcançam desenvolvimento ao impingir-lhes uma etiqueta para que suas capacidades se desenvolvam maravilhosamente nesse sentido. Justamente por isso, é relevante utilizar as ferramentas adequadas para fazer uma boa detecção.
Em uma recente experiência de desenvolvimento gerencial, dentro de uma organização, se realizava um trabalho de capacitação com visões futuras. Mas, no decorrer das atividades, começaram a emergir no grupo algumas pessoas com capacidades diferentes das esperadas, que, mais ainda, mostraram uma projeção importante como dirigentes do amanhã. Ao detectar essa situação se propôs à organização formar um “pull de talentos internos”. A tarefa se focou em reuni-los, adicionar horas de trabalho e concentrar estas pessoas em uma área ou vertente. Por um lado, a empresa os está preparando, hoje, para desenvolver o negócio dentro de 5 anos, e por outro, realiza com eles um trabalho individual, com o apoio de um coaching sobre seus pontos fortes, mas orientados ao negócio. O “talentoso” deve seguir realizando sua tarefa de forma exitosa e, ainda projetar-se para o futuro. Ainda que funcione, não é a receita mágica, a coerência no management e os projetos sustentáveis nos permitem reduzir significativamente os riscos de fracasso desses planos de médio e longo prazos. Dessa forma, vemos que com uma gestão adequada, a empresa assegura a retenção de talentos, gerando identidade com a empresa em dar e receber, reciprocamente.
Finalmente, um ponto que sempre recomendamos a nossos clientes a respeito da gestão de talentos é, serem extremamente cuidadosos na determinação de quem deve ascender e como. Para isso, devem-se utilizar ferramentas muito sérias e comprovadas, uma vez que a seleção coincide com “a intuição do chefe”, porém, outras não, deixando na linha de frente, futuros líderes que logo se verão desenvolvidos na concorrência.
Segundo um trabalho desenvolvido recentemente pela Boston Consulting Group juntamente com a Asociación Europea de Gestión de Personal, a gestão do talento é agora, e será em 2015, o grande desafio das empresas européias. A pesquisa, realizada com 1350 executivos de 27 países europeus sob o nome “O futuro dos recursos humanos: principais desafios para 2015″ aponta que se aproxima uma escassez de talento, e as empresas terão que dar alguns passos à frente: por exemplo, buscar novos talentos em qualquer parte do mundo. Isto já esta acontecendo, mas antes de buscar em outras partes do mundo, as empresas deveriam começar a olhar dentro delas, e a dar um espaço às próprias pessoas para encontrar essas qualidades, quase místicas, que tanto o mercado está necessitando nesses dias.
Por Cynthia Cuculiansky, Socia División de Soluciones en RRHH & Organizaciones de BDO Becher.
Fonte: http://www.desecretarias.com/public/main…
Traduzido por Paula Regina Pilastri, secretária e tradutora de espanhol
Autor: paula_pilastri@ig.com.br - Categoria(s): Negócios, Secretariado, Tradução
Tags: comportamento, habilidades, Secretárias, talento, tradução espanhol
19/03/2009 - 10:41
Em um momento de crise, em que se busca desesperadamente vencer obstáculos e se destacar no mercado é necessário ter consciência das qualidades que se têm. Assim, o profissional que quer se destacar precisa ser um agente, um ser que produza e que produza eficientemente, isto é, que realize um trabalho que gere bons resultados, gerenciando o tempo, a qualidade e mantendo o compromisso assumido.
Ter consciência das habilidades sociais e interpessoais é fundamental, pois são elas que facilitarão o convívio com a equipe e o alcance das metas. Assim, ser flexível, aberto a mudanças, ter iniciativa e saber se comunicar são características imprescindíveis para o sucesso.
Muito se ouve sobre a comunicação e essa é uma habilidade inata de todo ser humano, porém, será que sempre a utilizamos de forma eficiente?
Usar a comunicação eficientemente nada mais é do que ser assertivo. Para Max Gehringer “O assertivo não enrola, não inventa, não distorce e não diz uma vírgula além do necessário.” Dessa forma, ser assertivo é expressar ideias e opiniões de uma maneira empática, respeitando as pessoas. A comunicação assertiva alivia o estresse e constrói um ambiente harmônico e de respeito.
By Paula Pilastri
Autor: paula_pilastri@ig.com.br - Categoria(s): Negócios, Secretariado
Tags: comportamento, habilidades pessoais, Negócios, Secretárias
16/03/2009 - 13:05
Los tipos de problemas que decidimos tener son un dato clave acerca de nuestra “salud creativa”. Lo mismo sucede en las empresas, cuando únicamente “sobresalen” problemas, como por ejemplo: la temperatura en las oficinas, la comida en el comedor, la falta de “computadoras”, etc. Es decir, cuando sólo sobresalen problemas menores, de poca “jerarquía”, quiere decir que el potencial creativo está desperdiciándose.
La atención que usted puede dedicarle a sus objetivos es un recurso escaso. Es importante saber “administrarla”.
Es verdad, la comida del comedor de la empresa le parece espantosa (hasta podría decir que ES espantosa), pero si usted estuviera concentrado, por ejemplo, en un estimulante proyecto de reconversión de la relación con sus clientes, el tema del comedor le importaría un rábano.
Se comienza a ser creativo “en serio” cuando se pone la atención en objetivos “en serio”. Objetivos aplicados a transformaciones que van más allá de la eliminación de las “molestias cotidianas”, que existen en toda empresa y que siempre existirán.
Para los problemas menores, bienvenidas las sugerencias y los grupos de mejoramiento. Nada que nos impida dedicar el máximo esplendor creativo a lo que importa en serio: nuestras aspiraciones.
Una persona crece cuando sus desafíos crecen en cantidad y en calidad.
Lo mismo pasa con las empresas. No crecen porque sí, ni lo hacen por inercia. Crecen porque se lo proponen, porque tienen objetivos claros y concretos de cómo y hacia dónde van a crecer. Literalmente, una empresa vale más cuando aspira a más.
En la práctica cotidiana de las organizaciones, a esto se le suele llamar “tener millaje”.
Es una forma de decir que su objetivo no es un simple problema a resolver, si no, la puerta de entrada en un mundo enorme de posibilidades nuevas.
Los objetivos son más interesantes cuando crecen en complejidad. Desde el punto de vista de las investigaciones sobre “psicología de la felicidad” llevadas a cabo por Mihaly Csikszentmihalyi (profesor y ex chairman del Departamento de Psicología de la Universidad de Chicago), a mayor complejidad de objetivos, mayores posibilidades de alcanzar niveles de felicidad más sutiles, refinados y satisfactorios.
No quedan dudas de que hay objetivos menores que otros. Son “mejores” cuando son más complejos, cuando involucran mayores habilidades, cuando se parecen más a aspiraciones que a comodidades a subsanar.
Es importante la palabra “aspiraciones”. Es una condensación de todos aquellos objetivos, deseos, ilusiones, proyectos y desafíos que pueden motivarnos a ser creativos.
Cuando nos enfocamos en nuestras aspiraciones en lugar de obstinarnos en nuestros típicos problemas cotidianos, nuestra creatividad comienza a funcionar muchísimo mejor.
A diferencia de la resolución de problemas a secas, la resolución creativa de problemas no parte de “clarificar” un problema, sino de descubrir aquellos que nos resulten realmente trascendentes y relevantes. Que nos apasionen. Porque para trabajar creativamente no es secundario el dato de si un proyecto nos apasiona o no.
La ortodoxia académica ve esta cuestión (la de si nuestros objetivos nos apasionan, de si nuestras profesiones nos gustan, de si lo que hacemos cotidianamente tiene que ver con lo que realmente valoramos) como algo totalmente secundario.
Nuestra capacidad y predisposición para resolver problemas debe ser, suponen, independiente de lo que nos genere emocionalmente aquello que tengamos que resolver. Es más, ser un verdadero profesional, siguen suponiendo, significa, justamente, resolver con pasión y solvencia cualquier tipo de cuestión que “nos toque” resolver.
No coincido con esta posición
Cuando Usted define cuáles son sus aspiraciones, Usted está decidiendo a qué cuestiones va a aplicar su mejor creatividad. Es decir: que proyectos va a priorizar.
Claro, aquí se juega un tema clave: el de los valores. Los valores siempre implican jerarquía. Valoramos muchas cosas, pero hay algunas que valoramos más que otras.
Toda carrera profesional, toda carrera creativa, todo emprendimiento creativo, EXIGE priorizar objetivos. Es decir, elegir cuáles serán aquellos objetivos en los que pondremos nuestros mayores esfuerzos creativos. Cuáles son los objetivos que están en línea con nuestras aspiraciones y cuáles aquellos que nos interesan de sobremanera, pero deberemos resignar en pos de lo que más nos importa.
Esta elección es problemática. Tan problemática como los millones de cuestiones que usted deberá resolver para alcanzar sus aspiraciones creativamente. Ser creativo no es fácil, por el contrario, serlo trae problemas.
Alcanzar cualquier deseo verdaderamente importante siempre nos traerá problemas.
La creatividad, entonces, no es una herramienta para “dejar de tener problemas”, casi por el contrario, la creatividad bien entendida implica animarnos a abordar nuestras aspiraciones más relevantes con mucha mayor decisión y persistencia… sabiendo que tendremos y seguiremos teniendo problemas. Problemas mucho más complicados de resolver en tanto más interesantes sean nuestros proyectos.
En este sentido, la creatividad es una forma de “crearnos más problemas”. Y está muy bien, no se trata de escapar de los problemas, sino de afrontar aquellos que “nosotros mismos nos generamos” a partir de hacer caso a nuestras aspiraciones.
Uno puede disminuir la cantidad de problemas que tiene reduciendo el nivel de sus objetivos, de sus deseos: la torpeza de quien aspira a poco para tener que resolver pocas cosas. La creatividad es lo contrario. Ser creativos es una forma de encontrar soluciones diferentes para alcanzar nuestras aspiraciones más trascendentes.
Mi recomendación: tenga aspiraciones, proteja sus aspiraciones, valore sus aspiraciones. Reúnanse con gente que avale esas aspiraciones.
Un buen empresario siempre tiene que tener proyectos. No importa si aún no los ha logrado: proyectos al fin. Ese es el capital más importante. No vivir de los logros del pasado, vivir de las aspiraciones a futuro.
Por Lic. Eduardo Salvador Kastika, de su libro Usted puede ser creativo. Nuevas recomendaciones para innovar en las empresas, Editorial Innovar, 2007.
www.desecretarias.com
Autor: paula_pilastri@ig.com.br - Categoria(s): Negócios, Secretariado
Tags: criatividade, Secretárias
10/03/2009 - 13:25
Um novo estudo de pesquisadores da Harvard Medical School indica que a raiva no trabalho pode ajudar a carreira de um funcionário.
Os pesquisadores americanos – que acompanharam 824 pessoas durante 44 anos – acrescentam, no entanto, que é importante manter o controle quando defender seus interesses, pois a fúria pode ser destrutiva.
“As pessoas pensam em raiva como uma emoção terrivelmente perigosa e são encorajadas a praticar o ‘pensamento positivo’, mas descobrimos que esse comportamento é contraproducente e, no final das contas, uma negação danosa de uma realidade terrível”, disse George Vaillant, autor da pesquisa.
“Emoções negativas como medo e raiva são inerentes e têm grande importância”, acrescentou o pesquisador. “Emoções negativas são frequentemente cruciais para a sobrevivência.”
“Experiências cuidadosas como a nossa registraram que as emoções negativas estreitam e concentram a atenção, então podemos nos concentrar nos detalhes ao invés do todo”, avalia Vaillant.
‘Fúria desenfreada’
Vaillant, que é o diretor da publicação Study of Adult Development, que publicou o estudo, afirma que a fúria descontrolada não tem o mesmo efeito.
“Todos nós sentimos raiva, mas as pessoas que aprendem a expressar essa raiva e evitar as consequências explosivas e destrutivas da fúria desenfreada conseguem alcançar algo incrivelmente poderoso em termos de crescimento emocional e saúde mental”, diz o pesquisador.
“Se pudermos delimitar e aproveitar essas habilidades, podemos usá-las para conseguir grandes feitos”, acrescenta.
Para Ben Williams, psicólogo ocupacional britânico, as conclusões do estudo “têm a ver com passividade, agressão e assertividade”.
“Pessoas que são assertivas são capazes de não ceder e, ao mesmo tempo, continuar respeitáveis”, diz Williams. “Elas mostram preocupação com a própria equipe e com outros.”
“Isso faz com que elas sejam respeitadas pelos colegas e significa que elas estarão em uma boa posição quando vierem as promoções”, acrescentou.
Fonte: http://www.bbc.co.uk/portuguese/noticias/2009/03/090302_raivatrabalhofn.shtml
Estamos acostumados a pensar na raiva como uma emoção negativa e destrutiva, porém qualquer emoção humana é necessária e possui o seu lado positivo e o seu lado negativo. A título de compraração, quando pensamos no amor, a ideia que nos vem à mente é a de um sentimento positivo, porém o amor descontrolado, possessivo e doentio transcende o sentimento positivo e adentra as peculiaridades das emoções negativas. Assim é a raiva, que em pequenas doses pode ser muito benéfica, mas que descontrolada pode afetar a saúde, levando ao estresse, a comportamentos de risco e até doenças cardíacas.
Somos levados então, a pensar que quando se trata de emoções e sentimentos o fator primordial é o equilíbrio, nem tanto o céu, nem tanto o inferno e, falando nisso, o texto abaixo vêm ao encontro desse tema.
Céu e Inferno Íntimos
Conta-se que um dia um samurai, grande e forte, conhecido pela sua índole violenta, foi procurar um sábio monge em busca de respostas para suas dúvidas.
- Monge, disse o samurai com desejo sincero de aprender, ensina-me sobre o céu e o inferno.
O monge, de pequena estatura e muito franzino, olhou para o bravo guerreiro e, simulando desprezo, lhe disse:
- Eu não poderia ensinar-lhe coisa alguma, você está imundo. Seu mau cheiro é insuportável.
- Ademais, a lâmina da sua espada está enferrujada. Você é uma vergonha para a sua classe.
O samurai ficou enfurecido. O sangue lhe subiu ao rosto e ele não conseguiu dizer nenhuma palavra, tamanha era sua raiva.
Empunhou a espada, ergueu-a sobre a cabeça e se preparou para decapitar o monge.
- “Aí começa o inferno”, disse-lhe o sábio mansamente.
O samurai ficou imóvel. A sabedoria daquele pequeno homem o impressionara. Afinal, arriscou a própria vida para lhe ensinar sobre o inferno.
O bravo guerreiro abaixou lentamente a espada e agradeceu ao monge pelo valioso ensinamento.
O velho sábio continuou em silêncio.
Passado algum tempo o samurai, já com a intimidade pacificada, pediu humildemente ao monge que lhe perdoasse o gesto infeliz.
Percebendo que seu pedido era sincero, o monge lhe falou:
- “Aí começa o céu”.
Para nós, resta a importante lição sobre o céu e o inferno que podemos construir na própria intimidade.
Tanto o céu quanto o inferno, são estados de alma que nós próprios elegemos no nosso dia-a-dia.
A cada instante somos convidados a tomar decisões que definirão o início do céu ou o começo do inferno.
É como se todos fôssemos portadores de uma caixa invisível, onde houvesse ferramentas e materiais de primeiros socorros.
Diante de uma situação inesperada, podemos abri-la e lançar mão de qualquer objeto do seu interior.
Assim, quando alguém nos ofende, podemos erguer o martelo da ira ou usar o bálsamo da tolerância.
Visitados pela calúnia, podemos usar o machado do revide ou a gaze da autoconfiança.
Quando injúria bater em nossa porta, podemos usar o aguilhão da vingança ou o óleo do perdão.
Diante da enfermidade inesperada, podemos lançar mão do ácido dissolvente da revolta ou empunhar o escudo da confiança.
Ante a partida de um ente caro, nos braços da morte inevitável, podemos optar pelo punhal do desespero ou pela chave da resignação.
Enfim, surpreendidos pelas mais diversas e infelizes situações, poderemos sempre optar por abrir abismos de incompreensão ou estender a ponte do diálogo que nos possibilite uma solução feliz.
A decisão depende sempre de nós mesmos.
Somente da nossa vontade dependerá o nosso estado íntimo.
Portanto, criar céus ou infernos portas à dentro da nossa alma, é algo que ninguém poderá fazer por nós.
Fonte: www.reflexao.com.br
Autor: paula_pilastri@ig.com.br - Categoria(s): Negócios, Reflexão
Tags: comportamento, mundo corporativo, raiva
06/03/2009 - 09:16
Fazendo uma pesquisa sobre produtividade nas empresas, encontrei o texto:
“Produtividade – O exemplo japonês”, o qual reproduzo o último parágrafo
Fonte: http://www.administradores.com.br/artigos/produtividade_o_exemplo_japones/793/
“Para isso é salutar lembrar que o propósito das atividades econômicas é alocar recursos limitados não só de maneira justa, mas também apropriada, visando à melhoria do bem-estar social. Esse é um paradigma que deve ser vencido, pois a maioria dos empresários ainda possui uma visão puramente capitalista. Em outras palavras, visão capitalista significa ter interesse apenas no lucro e na sobrevivência sua e da própria empresa. Esse tipo de atitude faz dos trabalhadores apenas operários, sem motivo algum para trabalhar a não ser a necessidade de ganhar dinheiro para atender suas necessidades essenciais. Nesse caso, o ponto de contato entre empresa e trabalhador é apenas pagar e receber o salário e o trabalho passa a ser simplesmente um negócio onde o empresário está interessado em ganhar o seu dinheiro e o trabalhador em receber o dinheiro da empresa. Não há empresa que resista a esse nível de relacionamento. Esse é um conceito muito pobre de negócio e que deve ser repensado.”
Pergunto: Qual é o modelo de gestão que há em sua empresa? Aquele que só visa o lucro ou aquela que se preocupa com as pessoas que trabalham nela? Existe uma política voltada a motivar e a envolver as pessoas com os resultados e a produção da empresa? Há uma comunicação assertiva sobre as mudanças que ocorrem na empresa? Ou os textos, as informações que recebemos em cursos e treinamentos são apenas teorias?
Autor: paula_pilastri@ig.com.br - Categoria(s): Negócios
Tags: modelo de gestão, produtividade, secretária
03/03/2009 - 11:49
Estaba leyendo algunos artículos interesantes, y me deparé con el sitio www.protocolo.org. Muy bueno y con gran cantidad de artículos sobre Etiqueta.
Vale la pena visitarlo.
Si tengáis alguna duda sobre el idioma, mándame un correo, paula_pilastri@ig.com.br.
Autor: paula_pilastri@ig.com.br - Categoria(s): Pessoal
Tags: etiqueta no trabalho, secretária
03/03/2009 - 11:33
Fuente: Jorge Fiszer, www.mental-gym.com // www.secretriasenred.com
Hoy visité mi biblioteca en búsqueda de inspiración para escribir este artículo para las lectoras del Newsletter de Secretariasenred.com y me reencontré con un viejo amigo. Se trata del profesor brasileño Celso Antunez, autor de “A Grande Jogada, Manual Construtivista de Cómo Estudar”, ed. Vozes, Brasil.De ese bellísimo y muy útil libro decidí traducirles con algunas adaptaciones libres, que corren por mi exclusiva cuenta –y sin pedirle autorización del gran maestro- un capítulo que no tiene desperdicio que habla sobre el pensamiento creativo. Veamos las cinco reglas para pensar mejor y ser más creativo en el trabajo y en el estudio.
REGLA NÚMERO 1:
Fortalece tu coraje para arriesgar. Anímate a equivocarte y aprende de tus errores
Esta definición tiene mucha importancia para todos aquellos que desean realmente APRENDER A APRENDER® y, además, cambiar su manera de ser. Significa aceptar nuestra propia imperfección para aceptar que los demás también puedan equivocarse. Una suerte de adaptación del antiguo mandato sagrado que dice: no hacer al prójimo aquello que no te gustaría que te hicieran a ti.
De esta forma podremos transformar un error en un punto de apoyo para un nuevo pensamiento, una idea original. Solamente no se equivoca quien no intenta algo nuevo.
REGLA NÚMERO 2:
Utiliza siempre, tanto para recibir como para transmitir informaciones, todos tus sentidos
Ya habrás escuchado más de una vez que el ser humano utiliza habitualmente una pequeña porción de su cerebro, tal vez menos de cinco por ciento. Imagínate lo que seríamos capaces de lograr utilizando mejor nuestras capacidades mentales.
Entrena tu visión para apreciar pequeños detalles, tu audición para oír todo y distinguir los sonidos y las distancias que los separan, tu olfato para seleccionar fragancias, tu paladar para apreciar inclusive los gustos más pequeños de las cosas, tu tacto para diferenciar texturas, temperaturas de los objetos, superficies diferentes, etc.
Utiliza la sinestesia para potenciar a través de la combinación de los diferentes sentidos tu capacidad de percepción y transmisión de las informaciones.
REGLA NÚMERO 3:
La belleza no está solamente en el color de los ojos, sino también en la manera de mirar
Nuestro cerebro posee dos lados o hemisferios –derecho e izquierdo que trabajan de manera diferente. Lo ideal es que trabajen equilibrada y armoniosamente, cosa que raramente ocurre. Cuando ayudamos, a través del entrenamiento, a nuestro lado más perezoso, aprendemos y trabajamos con mayor eficiencia y efectividad, además de convertirnos en personas más creativas.
Los que se caracterizan por utilizar preferentemente el lado izquierdo cerebral, son más detallistas, meticulosos, disciplinados, con frecuencia introvertidos y encerrados en sí mismos. Aprenden matemáticas y ciencias con facilidad, piensan con mucha lógica y al mismo tiempo carecen de romanticismo y de habilidades de comunicación.
A su vez, los que utilizan más el hemisferio derecho suelen ser más sensibles, extremadamente creativos, abiertas a lo nuevo, amantes de las aventuras aunque solamente ocurran en sus sueños.
Reconoce tu hemisferio dominante. Cultívalo con cariño pues allí están tus fortalezas y al mismo tiempo dedica tiempo a entrenar el lado opuesto. No creas que la habilidad de uno u otro hemisferio es algo fatal, imposible de cambiar. La idea es utilizar el MENTAL GYM para entrenar tu lado más perezoso.
REGLA NÚMERO 4:
Cultiva tu imaginación, en todos los momentos
Un día un profesor entró a un aula de una facultad, hizo un punto en la pizarra y preguntó a sus alumnos qué veían. La respuesta fue unánime: una marca de tiza.
Cuando hizo el mismo punto en un aula de una escuela primaria obtuvo, además de la respuesta anterior, muchas otras: una estrella, un ojo de animal, una punta de cigarro, una piedra, etc. etc.
La conclusión es bastante obvia. Los universitarios, que poseen una estructura de conocimientos bastante amplia, demostraron que su creatividad era muy pobre. En cambio, los pequeños del EGB. estaban “a mil por hora”. Recordemos que el célebre escritor irlandés George Bernard Shaw afirmo cierta vez que jamás interrumpió su educación, salvo cuando concurrió a la escuela. Es que muchas veces la preocupación por el aprendizaje de los contenidos de cada materia termina por oxidar la imaginación. La solución es entrenar la capacidad imaginativa de la mente. Una forma de hacerlo es pensar varias definiciones para un concepto determinado. Por ejemplo, qué es el mar. ¿Puedes decirlo? Si solamente se te ocurre una respuesta, estás muy mal. Puedes estar segura de que cuatro respuestas para esa pregunta, son muy pocas también.
REGLA NÚMERO 5:
Procura semejanzas en cosas aparentemente distintas
Una buena idea, aquella que a nadie se le ocurre, puede aparecer en dos momentos del pensamiento creativo: la incubación o el nacimiento.
En la primera etapa, como su nombre lo indica, la idea comienza a brotar. En la segunda se desarrolla y es necesario recogerla. En la etapa de incubación tienes que ser más niña que adulta; fantasear, jugar, soñar, pensar en cosas ridículas, absurdos, todo sin limitaciones racionales.
Cultiva esa primera etapa pues se trata de la más creativa. Claro que cuidadosamente debes ir llegando a la segunda fase, el nacimiento de la idea innovadora. Tal como harías con un niño, una planta, una mascota, debes colocar límites, aplicar la razón y la inteligencia para que la madurez se produzca con resultados extraordinarios. Es el pasaje de la confusión al orden práctico.
Autor: paula_pilastri@ig.com.br - Categoria(s): Secretariado
Tags: criatividade, secretária
Voltar ao topo